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Interviú, nº 140
Del 22 al 28 de septiembre de 2.003 REGAR UN "GREEN" NO DELEITA A NADIE Un reportaje de Joaquín Vidal |
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El surrealista argumentario de la Confederación Hidrográfica del Segura para regar campos de golf murcianos con agua del Ebro. |
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“Regar un campo de golf no divierte a nadie”. Usar el agua para mantener el mullido césped de los ‘green’ no tiene nada que ver con un uso recreativo de este elemento vital, porque el operario que riega las hermosas praderas no se deleita en ello. La Confederación Hidrográfica del Segura, institución que gestionará el agua que el Plan Hidrológico Nacional trasvasará del Ebro, esquiva con estos ‘carandellianos’ argumentos las promesa del ex ministro Matas y se dispone a incumplir la ley, que garantizaba que el trasvase no regaría campos de golf. |
"Reflexiones"El documento interno de la Confederación Hidrográfica del Segura -que preside Juan Cánovas, en la foto) reflexiona ante la circunstancia de la llegada del agua del Ebro y la posibilidad de usarla para regar campos de golf. |
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“No
se regarán campos de golf con agua del trasvase”. Jaume Matas
–entonces ministro de Medio Ambiente– dejaba sin argumentos así, el
pasado mes de noviembre, a los contrarios al Plan Hidrológico Nacional
y su discutido trasvase desde el Ebro hasta Murcia. Hecha la ley, hecha
la trampa. Un documento interno de la Confederación Hidrográfica del
Segura (CHS) –dependiente del Ministerio de Medio Ambiente y que
preside Juan Cánovas– “reflexiona” sobre el texto de la Ley de
Aguas de Matas para concluir que regar un campo de golf es equivalente a
hacerlo en un naranjal y que por lo tanto ese uso del agua se considerará
regadío “puro”, con lo que no queda prohibido su uso con aguas del
trasvase desde el Ebro: “En tanto no se reciban instrucciones, tal
criterio será el que utilicemos”. Lo que es incumplir lo previsto en
la ley. Claro que, para ello, los funcionarios de la CHS han tenido que
recurrir al Diccionario del español actual, de Manuel Seco, y al de la
Real Academia. Al margen de cualquier argumento jurídico. Con estas
armas, la CHS ha aclarado el término “regar” para concluir que “a
un campo de golf no se va a disfrutar del agua” o que “no creemos
que regar un campo de golf divierta ni deleite a nadie”. Por esta razón
la CHS dice que el riego de campos de golf no es un “uso recreativo
del agua”, por lo que no se sienten aludidos por la ley de Matas.
En
su escrito al comisario de Aguas de la CHS, el jefe del Servicio de
Recursos Hídricos de Superficies empieza por asegurar que “en este
tema hay mucha desinformación” y “demagogia”. El funcionario se
agarra a que la ley impone un orden de preferencia en el uso del agua
del trasvase. Es un listado de siete usos que empieza por el
abastecimiento a la población y los regadíos, y en el que los “usos
recreativos” ocupan el quinto lugar. Ante esta postergada situación y
su incidencia en los campos de golf de la cuenca del Segura, la CHS
decide negar la mayor: usar el agua para los campos de golf no es un uso
recreativo. Para apoyarse en esta idea, los guardianes de las aguas del
Segura dicen que “el uso recreativo del agua es, por ejemplo, el de un
Parque Temático como los Aquapark existentes en Benidorm o Torrevieja
(…). La gente va al parque a disfrutar del agua”. Nada que ver con
un campo de golf.
La
CHS justifica que utilizar el agua para regar campos de golf no es darle
a ésta un uso recreativo. El organismo que vela por el agua y los
cultivos –intensivos y estratégicos para España– del sureste del
país (Murcia, Albacete y Alicante) busca auxilio en el diccionario para
“definir exactamente qué entender por regadío”. “Según el
diccionario Español Actualizado de Manuel Seco –se dice en el informe
oficial en referencia al Diccionario del español actual–, regadío es
‘Tierra que se puede regar’”, y regar es “esparcir agua por el
suelo o las plantas”. No contentos con esta definición, acuden al
Diccionario de la Academia: “Aplíquese al terreno que se puede
regar”, y regar es “esparcir agua sobre una superficie; como la de
la tierra, para beneficiarla, o la de una calle, sala, etc., para
limpiarla o refrescarla”.
Ya
solventada esta duda vital para el organismo que gestiona los maltrechos
recursos hídricos del sureste español, se procede a aplicar la lógica:
“A la vista de estas definiciones, el esparcir agua en un campo de
golf para mantener en buen estado un green es tan riego como el que hace
de un césped en un parque público de una ciudad, o cuando se riega un
campo de naranjas”. No acaba aquí el razonamiento en la Comisaría de
Aguas del río Segura. Bajo el epígrafe “La (errónea) consideración
del riego de campos de golf como uso recreativo”, aparece el
estrambote (no final) del delirante argumentario de la CHS. “No
creemos –dice el informe oficial– que regar un campo de golf
divierta o deleite a nadie. El uso recreativo del golfista viene después
del riego”. Vamos, que según la CHS, decididamente “el riego no se
convierte en diversión”. Es muy ilustrativo el carácter ajeno a
estas cuestiones del golfista para la CHS, que sigue diciendo: “En
resumen, el que va a un campo de golf no va a disfrutar del agua,
generalmente ni la ve, ya que se riega fuera de las horas de juego”.
Es decir, que el jugador de golf sólo va a divertirse, no a ver a nadie
regar su alfombra de césped, porque eso, bien lo explica la CHS, “no
divierte”. Categóricamente, “no se riega para que la gente
disfrute, sino para que crezcan plantas”. Evidente. Según esa lógica,
recreativo sería el riego de un campo de alcachofas, porque quién duda
de que comer alcachofas de la huerta murciana es un placer.
Si
bien ésta es la parte más carandelliana de este escrito, no deja de
tener importancia el capítulo de las “conclusiones”. En él, la
Comisaría de Aguas evalúa y “sitúa en sus justos términos el
‘impacto’ que producen” los campos de golf. Claro que, con los
datos que utiliza el análisis, más que en sus justos términos parece
quedar en sus teóricos términos. |
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LA CHS ARGUMENTA QUE EN EL GOLF "NO SE RIEGA PARA DISFRUTAR SINO PARA QUE CREZCAN LAS PLANTAS" |
![]() Categórico Cuando era Ministro de Medio Ambiente, Jaume Matas, desarmó argumentos contrarios al Plan Hidrológico al asegurar que se "prohibía" usar agua trasvasada del Ebro para regar campos de Golf. La CHS ya tenía preparado un peculiar argumentario para esta contingencia. |
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“No
tenemos datos”
Con
el alivio que esta conclusión produce, los responsables de la CHS
finalizan su informe asegurando “demostrar que en nuestra cuenca,
tendrían que ser muchos más los campos de la región –es de suponer
que sólo se refiere a Murcia, olvidando el resto de su territorio–
para que su consumo fuera mínimamente perceptible a nivel global”. Lo
que es una buena noticia para el Gobierno murciano, que ha previsto
construir próximamente 34 campos de golf. Con esta visión de la hidrológía
y esta interpretación de las palabras de Matas, los 34 tienen el agua
garantizada. Traída directamente del Ebro. |
| Golf y Urbanizaciones. El Gobierno de Murcia ha apostado por urbanizaciones de gran calidad y campos de golf. Pero el riego de estas instalaciones es muy exigente con los exiguos caudales del Segura. Arriba, en la foto, la basa de riego del campo de Gol de la urbanización de Altorreal. Se regaba con un pozo de sequía. Ahora pide usar aguas residuales prometidas a los agricultores. |
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Estos
días atruena desde la televisión un anuncio de la empresa Polaris que
ofrece a los murcianos “una vida de ensueño”. Protagonistas del
spot, Sergio García y sus palos de golf. Polaris también patrocina el
equipo de fútbol murciano de Primera División. Es sólo la punta del
iceberg del paraíso del golf que el Gobierno de Ramón Luis Valcárcel
ha preparado a sus ciudadanos. El plan pasa por construir 34 campos. Un
ejemplo de la ordenación territorial impulsada es el plan previsto para
la Marina de Cope, en Águilas. La actuación que apoya el
Gobierno regional tiene como plan estelar la construcción de cinco
campos de golf, uno de ellos “emblemático de al menos 60 hectáreas”,
según se recoge en el Plan de Actuación Regional de esta zona. Algo
curioso cuando el objetivo declarado es dar un uso alternativo al regadío
con los “acuíferos sobreexplotados”. El secretario general de la
consejería de Ordenación del Territorio –y autor del plan, según
muchas voces– es Francisco Albistur, que ha sido abogado de Mariano
Roca Meroño, industrial con fuertes intereses inmobiliarios implicado
por el fiscal en el fraude de los aguatenientes en la finca El Chopillo.
Esta
ambiciosa urbanización cuenta con un plan de la Dirección General de
Ordenación del Territorio, con objetivos medioambientales marcados en
los que no hay ninguna alusión al agua, sus usos o ahorro. Sí hay una
previsión de infraestructuras, también de la hídricas. Este plan
calcula que para una población estimada de 58.000 personas bastará con
una “conducción forzada” de 15 kilómetros desde la Mancomunidad de
los Canales del Taibilla. Esta mancomunidad mantiene actualmente cortes
de agua de 12 horas diarias por su extrema escasez y la sobreexplotación
que padece. |