LAS VÍCTIMAS DEL SAQUEO DEL SEGURA
                   
          Interviú nº 1424 Del 20 al 26 de octubre de 2.003                            

Agricultores de Murcia y Alicante denuncian robos de agua mientras a ellos  les racionan los riegos

No tienen miles de tahúllas de terreno ni construyen urbanizaciones. Hartos de ver cómo adelgaza un caudal magro y sucio, estos murcianos denuncian: "Los regadíos ilegales nos secan el río". Y, mientras, ven cómo la Confederación Hidrográfica del Segura defiende en los tribunales al golf equiparándolo con un huerto cualquiera.

 
Foto: Agricultores, ecologistas, el sindicato agrario COAG, concejales socialistas y colectivos vecinales 
protestan contra el robo de agua, ante un motor ilegal detectado en el Segura. La CHS había hecho un azud 
que represaba el río, justo en la toma de agua ilegal.

José Carrillo se presenta con unas abarcas polvorientas, el pantalón manchado, las  piernas torcidas y la espalda rota por el trabajo en el campo; tiene 82 años. "Esto es  un robo" , dice de cara al Segura, en  Alquerías, lugar de la última atrocidad contra este  caudal escaso y sucio, en el que basan sus aspiraciones de progreso Murcia y la Vega  Baja de Alicante. 
En Alquerías agricultores como José, los que no tienen miles de tahúllas (medida local de terreno equivalente a 1.100 metros cuadrados), han descubi
erto que alguien ha colocado  un motor, una conducción enorme y una línea de alta tensión en pleno río. y que todo esto ha coincidido con una represa de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) con la  excusa de hacer un aforo del caudal. Ya les ha parecido demasiado a estos agricultores de Alquerías. Y los pantalones sucios de andar con la azada todo el día, esos que aparecían  como los beneficiarios del Plan Hidrológico. y han puesto una pancarta con su pensamiento: "Los regadíos ilegales nos secan el río" .La CHS atribuyó a la " casualidad" sus obras junto  al motor, denunciado por ilegal, que llevaba agua hasta lo que era un secano. La CHS ha  tenido que deshacer el azud que represaba el río y el motor quedó precintado. Los  agricultores sabían que "iba a las tierras de uno que tiene 4.000 tahúllas" .Cuatro mil  tahúllas, 500 millones de pesetas de inversión; eso son palabras mayores para estos agricultores que se ven asediados por la implacable ley del mercado y la inapelable ley  de la escasez de agua. "En tiempos había 13 tandas de 9 riegos, ahora sólo hay dos. Menos para los sinvergüenzas a los que dejan llevarse el agua, claro" , explica uno de  ellos. Y eso que siempre han nadado en la escasez. Por eso son expertos en reutilizar el agua, manosearla, mimarla. Agua, sol, buenas tierras, ha sido un maná en esta esquina de la Península. Ahora también, pero de otra manera. Ahora sólo se piensa en el golf.   Jaque mate a los agricultores. Podría ser casualidad, pero a éstos de las abarcas, la camisa abierta hasta el medio pecho y pantalones sucios ya es parece más bien reincidencia. 
Aguas abajo de las comarcas de la Murcia interior, donde se sufren restricciones, otros  señores se pasean en pantalón corto por suaves praderas onduladas. El proyecto confeso del Gobierno de Murcia es hacer 34 campos de golf nuevos. El problema es  que tres de los cuatro actualmente en funcionamiento han sido señalados por diferentes colectivos por presuntas tropelías en el manejo del agua; casualidades. Hace un año, compareciendo en un juicio relacionado con otro campo de golf, el de Algorfa, en Alicante,  la CHS utilizó su peculiar argumentario consistente en considerar que el uso de agua  para riego de campos de golf es asimilable al riego agrícola "porque regar un 'green' no divierte' a nadie" .Y eso que el presidente de la CHS, tras la publicación  en prensa de esta peculiar doctrina, aseguró que se trataba de "un documento privado" ,  una iniciativa de un funcionario que jamás utilizaría la CHS. Pues bien, ese documento  privado llegó, con papel oficial, a los tribunales, en una ardua defensa de la CHS a Urbanizadora Villamartín, dueña del campo de golf y de una gran urbanización que lo  rodea.  Otra empresa, Altos de Algorfa, que proyecta alIado una urbanización, ha  denunciado en los tribunales que su vecina Villamartín no tiene  licencia ni permiso para  regar su campo. La CHS argumentó que sí. En esas remitió al juzgado el expediente de referencia CSR 23/O 1, en julio de 2002,  defendiendo el agua para el golf obviando el uso recreativo restringido por la Ley de Aguas-, asegurando que era "irrelevante" porque, en definitiva, era un "regadío" .En este mismo procedimiento envió a la Consellería de Urbanismo de Valencia el expediente INF 173/02 (que consta en las diligencias), con el siguiente texto: "Tan riego es el de un huerto de frutales como el de una plantación  de algodón destinado a aprovechamiento industrial como el de un césped de un  campo (...). No creemos que regar un campo de golf deleite a nadie" .Así, concluye,  "no existe infracción a la Ley de Aguas" . Este escrito lleva el " conforme" del Comisario de Aguas José Alemán. Cánovas, extrañamente ajeno a esto, ha dicho que este uso "iría contra la Ley de Aguas" , y que la CHS "no se ha pronunciado porque nadie  nos ha pedido agua (para el campo de golf)" 

Fotos: Arriba, cartel de Mosa Trajectum, el proyecto de chalés y golf de Johan Cruyff.

Debajo, protesta de ecologistas y ciudadanos 'Pro-Río' en el 'green' de un campo de golf murciano en 
pleno riego.

 

 






Campo de golf de El Saladillo, una mañana cualquiera. Turistas británicos practican su deporte por magníficos campos de hierba. Al fondo, el terreno autóctono:  tierras muy calizas, predesérticas.

La fiscalía conoce dos expedientes no resueltos de la CHS en los que se denuncia el golf de AlgorfaEl caso es que entre la documentación de que dispone la fiscalía de Medio Ambiente  de Madrid sobre expedientes sin resolución de la CHS -en la investigación sobre el  presunto robo de agua y de fondos europeos en Murcia hay dos ya abiertos sobre este  caso. La guardería fluvial denunció en 1993 a Urbanizadora Villamartín por "plantación de césped para campo de golf" .Altos de Algorfa comunicó el riego del campo sin autorización en 2002. Sin embargo, las únicas resoluciones presentadas ante los tribunales por la cúpula  de la CHS son favorables al campo de golf. Hay otros dos campos sospechosos. Ni siquiera  a efigie de Johan Cruyiff achanta a quienes denuncian que el campo Mosa Trajectum -cerca  de Murcia capital- se riega irregularmente. Aquí y en el golf de El Saladillo (Mazarrón),  Ecologistas en Acción ha denunciado ante los tribunales el uso ilegal del agua. En Mazarrón, incluso respaldados por el Seprona de la Guardia Civil. El asunto aún está en los tribunales, pero el campo está lleno de británicos cosidos a su palo de golf. Quizás sea en El Saladillo donde más llamativo es el contraste entre el terreno autóctono -un secarral rico en yesos y retama, a pleno sol- con la rica gama de verdes que el greenkeeper proporciona al campo  de golf. Uno de los vecinos de Orihuela que denuncia la situación, pancarta en mano, deja  escapar una exclamación: "¡Hay un lago!". Hacía mucho tiempo que no veía tanta agua dulce junta. El maná en la tierra de la escasez.

"El Mito de El Chopillo"
Según Cánovas

EI presidente de la Confederación Hidrográfica del Segura acudió la semana pasada al Congreso de los Diputados para aclarar lo que él denominó "el mito de El Chopillo". Se

trata del caso que se sigue por el presunto robo de aguas y cobros irregulares de fondos europeos en Murcia, que estudia el Tribunal Supremo. Cánovas presumió de que su organismo ha reducido las concesiones en esta inmensa finca murciana "de cinco hectómetros a sólo 1,9 como máximo", agua según él razonable para las dimensiones de sus regadíos.
Foto: Juan Cánovas

Sobre las dudas que plantea la oposición de si esa agua realmente no se está filtrando  desde el embalse de -El Cenajo (el mayor de la cuenca) , Cánovas lo desmintió y acabó  por argüir que se trata de un "acto administrativo cerrado" (la concesión de los pozos); pasados los cuatro años en que se puede recurrir, "no hay lesividad posible". Añadió que "nada lo impugna de manera formal'. De esta forma contestaba al informe de  un geólogo oficial que aseguró que se trataba de la misma agua ya posibles nuevos análisis para descartar que los pozos privados no se llevaran agua pública. Entre la documentación que ha aportado Cánovas a interviú respecto a este asunto, figuran las inscripciones registrales de varios pozos autorizados en esta finca, situada sobre una  de las últimas reservas de agua subterránea del noroeste de España.  En ellas figuran cuatro pozos propiedad de la familia Espinosa -entre ellos el magistrado murciano Espinosa de Rueda- que pueden sacar un total de  759.769 metros cúbicos al año (sólo en estas cuatro inscripciones). Para Cánovas,  están suficientemente acreditados y autorizados, según aseguró a los diputados.   Sin embargo, se da la circunstancia de que estos cuatro pozos están autorizados por "notoriamente preexistentes a la Ley de Aguas". Esta ley entró en vigor en 1986.  Lo sorprendente es que estos pozos "notoriamente preexistentes" se autorizan en 1996 y 2002. Fuentes jurídicas muestran su estupefacción, ya que esta ley prevé que todo aprovechamiento estuviera claramente detallado y en funcionamiento en ese año  de 1986. Estas fuentes consideran que "en este contexto carece de sentido conceder  este tipo de aprovechamientos". Pero hay más. Según  los datos que proporcionó  Cánovas, figura claramente como "Catálogo; Tomo 1 Hoja 1" los auténticos recursos  que en 1986 había en esa finca: un "50-cavón" con un motor de 15 caballos (menos que un vespino), un pozo¿ con otra bomba de igual potencia y un "exutorio de menor  entidad conocido como Fuente del Piojo, sin instalaciones". De estos magros recursos  a nombre de la sociedad de la familia Espinosa se ha pasado en la actualidad a  ocho pozos de esta familia, más otras seis captaciones, electrificadas por líneas de  alta tensión.